Acabado el Campeonato mundial de fútbol (o balonpié como se llamó en algún tiempo pasado, de ahí el “Real Betis Balonpié”) puede resultar curioso revisar, ya más tranquilos, la atracción que dicho deporte suscita entre un numerosísimo público y la que provocan otras actuaciones, también recientes, como las del Papa y el cantante Bad Bunny. Vaya por delante que no suelo ver fútbol, ni al Papa, ni tampoco al conejito malo (traducción literal de Bad Bunny) y no acudí a ninguna de las concentraciones mencionadas.
Está claro que la afluencia de público a la celebración futbolera de Madrid (más de 2 millones de personas) no habría sido tanta si no es porque la selección española ganó el campeonato. Si hubiese quedado subcampeona, el recibimiento habrá sido mucho más discreto. En todo caso el fútbol atrae a gente de todas las edades y condiciones, de los 6 a los 96, y más allá si aún ven y entienden como para seguir el partido por la tele. Es decir, el fútbol es lo único que une a los españoles, muy divididos en casi cualquier otra cosa, como política, religión, economía, inmigración, el plan hidrológico nacional, etc., etc., etc. En el fútbol son iguales los de izquierdas y derechas, los del norte y los del sur. Solamente pequeños grupúsculos de irredentos se sintieron defraudados porque habrían preferido que ganase Argentina la final, ya que no se sienten nada españoles. Quizá se sienten más argentinos, o franceses o belgas, según la fase del juego de que se trate.
La visita del papa León XIV y los conciertos de Bad Bunny en España también movilizaron a un gran número de personas, aunque con perfiles muy diferentes al de los seguidores del fútbol.
Mientras la mayor parte del trabajo de la selección española de fútbol se realiza con los pies (por eso se llama balonpié), tanto el Papa como Bad Bunny trabajan con la boca, es decir hablan o cantan (si es que el rap tiene algo de música). Esto da más juego para comentar. Pero no me voy a extender, no temáis.
El Papa movilizó entre 1,6 y 2 millones de personas a lo largo de sus distintas actuaciones en España. El acto en la Plaza de Cibeles de Madrid fue el mas multitudinario y congregó a más de 1,2 millones de fieles, mientras que la vigilia juvenil reunió a unos 600.000.
En su visita a Barcelona hubo unos 180.000 espectadores en total. Algunos fieles católicos quizá no asistieron porque creo que hubo quejas de que no se nombraban suficientes obispos catalanes, o al menos catalanoparlantes.
En las Islas Canarias, sumó unos 50.000 asistentes entre el estadio de Gran Canaria y demás. No recuerdo ninguna queja sobre la procedencia de los obispos canarios.
El público que asistió a estos actos papales era predominantemente familiar e intergeneracional: personas mayores, familias con niños pequeños y un fuerte componente de jóvenes católicos integrados en movimientos e instituciones eclesiales. También hubo una destacada presencia de inmigrantes hispano americanos, especialmente en los actos de Canarias. Esta gente era local o, como mucho, nacional. Muchos fieles viajaron en autobuses organizados por parroquias y diócesis desde toda la Península para asistir a los actos de Madrid.
El Papa habló de cosas distintas según la ocasión, no siempre alabando al oyente. Por ejemplo, al parlamento español le afeó esas leyes sobre el aborto y la eutanasia, a pesar de lo cual (como en otra parte había dicho que la guerra es muy mala, frase con la que todo el mundo está de acuerdo), en el parlamento español le aplaudieron a rabiar.
En principio el Papa es conservador (o sea de derechas) pues su doctrina tiene unos 2.000 años de antigüedad y sigue siendo más o menos la misma desde entonces. Solo ha habido un leve “aggiornamento” cada varios siglos. Las reformas más profundas han llevado a cismas que no reconocen la autoridad del Papa, por lo que no van con él. No merece la pena resumir aquí la doctrina católica, pues se puede encontrar bastante desarrollada en la Wikipedia[1]. Un análisis de sus discursos aparecido en ABC, sin embargo, destaca que la palabra que más repitió fue “vida” (160 veces), por encima de Dios (solamente 130 veces). Parece pues claro que no le gusta el aborto ni la eutanasia. De todas formas, la izquierda está contenta con él, pues esta vez el Papa es norteamericano y le lleva la contraria Trump, en algunas cosas.
Una cosa destacable es que, antes de venir a España, había lanzado una “Encíclica” sobre la IA. No la he leído, por supuesto, así que puedo equivocarme en mis juicios (como dicen también siempre las IAs al final de sus respuestas). Lo que he recogido de algunos comentarios es que la IA no tiene conciencia y puede engañar a la gente y apartarle de la verdad, por eso es peligrosa. La doctrina del Papa, sin embargo, no se equivoca nunca y nunca engaña a la gente (esta parte es mía, no de los comentarios leídos), pues Pío IX en el año 1870, ya declaró como dogma de fe que el Papa no se equivoca, es infalible. Claro que esto es cosa de fe, no se prueba, se cree.
El puertorriqueño reunió entre 640.000 y 800.000 personas en diez conciertos en el Estadio Metropolitano de Madrid. Mucho menos que el Papa. Claro que el Papa no cobraba entrada y Bad Bunny si: entre 75 euros para las localidades más económicas y 500 euros para las zonas VIP más exclusivas. Su público estaba compuesto casi en su totalidad por jóvenes (de entre 18 y 35 años) de cultura urbana, baile y ocio nocturno. Entre el público se pudo ver también a influencers y gente célebre: deportistas como Carlos Alcaraz, actrices como Penélope Cruz, e incluso la princesa Leonor y la infanta Sofía.A diferencia del Papa, este público era mucho más internacional. El 40% de los asistentes provenían de fuera de Madrid, incluidos fans de toda Europa y Latinoamérica que viajaron exclusivamente para el evento.
Como es de suponer, la doctrina del Papa y los raps de Bad Bunny no tienen mucho en común. Por buscar alguna coincidencia con el Papa, leo que en realidad su nombre no es conejito, sino Benito, como el fundador de las ordenes monacales (benedictinos) en el siglo VI, que viven encerrados en monasterios, con el lema «ora et labora» (reza y trabaja). El Papa es agustino, una orden mendicante, mucho más tardía (siglo XIII). Estos frailes salen por el mundo a enseñar, predicar y pedir limosna. Sin embargo, nuestro Benito no tiene nada de monacal ni de mendicante
He encontrado, eso si, una canción suya con el nombre de Baticano, así con B para despistar un poco, pero con referencias a la religión, y a otras cosas, como podréis ver en esta selección de su letra.
¿Dónde estamo’? Yo no sé, ¿quién tú ere’? Yo no sé
Dios mío, perdóname porque otra vez pequé
Está bellaca, yo lo sé, vamo’ a chingar, yo lo sé
Dios mío, perdóname, ey
Tal vez mi música no sea sana
Pero yo no me inventé el sexo ni la marihuana
…
Aquí to’s fornican, la mesera y el que predica
…
La noche se puso kinky
Tres deo’ en el toto, en el culo, el pinky
Las moña’ violeta como Tinky Winky
Una nalgada y la dejo como Po, ey
Le doy por donde hace pipi, por donde hace popo
Con letras de este estilo[2] no parece que pueda ser muy admirado por católicos tradicionales ni avanzados, ni por mujeres de cualquier creencia o tendencia, y menos si son feministas, pero en algún sitio leo que Bad Bunny se había convertido en un icono de la izquierda por haber tenido roces con Trump, a cuenta de la política migratoria de este último, que explotaron en el intermedio de la Super Bowl. El enfado de Trump con Benito debió de ser aún mayor que con el Papa, al que desde luego no reconocía la infalibilidad.
La izquierda más radical, sin embargo, si que ha criticado “La casita” una especie de palco con forma de casita puertorriqueña, donde, al parecer, nuestro rapero invitaba a gente famosa y chicas jóvenes y de buen ver. La acusación fue de no ser suficientemente “inclusivo” en sus invitaciones, lo que él trató de corregir. No se si invitando a sus críticos de izquierda, que lo estaban deseando. Como dice la IA, puedo equivocarme, mejor consultar fuentes solventes.
En todo caso, entre fútbol, Papa y rapero, “hay gente pa tó”, como decía el torero.
[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Doctrina_de_la_Iglesia_católica
[2] Exacto. Yo tampoco entiendo la letra, pero la IA me la ha traducido de la versión puertorriqueña original al español estándar. Probad vosotros también. Incluso podrá traducir a otros idiomas, si queréis.