Cacocracia: un gobierno de m.

Aunque la palabra “cacocracia” no está recogida en el Diccionario de la Real Academia Española (RAE), según Google, la FundéuRAE define cacocracia como el «gobierno de los malvados» o el «mal gobierno» (del griego kakos, que significa ‘malo’, y kratia, ‘poder’ o ‘gobierno’).

Podría definirse también, por su sonido, como el gobierno de los excrementos (por eso he titulado así este post)

El significado con el que George Clooney calificó al gobierno de Estados Unidos era desde luego el mal gobierno. Él le llamó kakistocracy = sistema gobernado por las personas menos cualificadas o competentes (least qualified or worst people) durante una rueda de prensa en el Festival de Cine de Venecia. Esto se debe a la tendencia anglosajona de ser más exactos ya que kakis (en griego), me dice la IA, es el superlativo de kakos es decir, lo más malo, lo peor.

Algunos confunden la cacocracia con cleptocracia, que sería el gobierno de los ladrones. Esta es una confusión plausible en español, donde la palabra “caco”, esta vez aceptada por la RAE, significa: m. coloq. ladrón (‖ hombre que hurta o roba); del latín: Cacus ‘Caco’, ladrón mitológico; Sinónimos: ladrón, ratero, mangante, chorizo

La palabra es poco inclusiva, pues si se aplicase a mujeres, tendría que ser “caca” volviendo al excremento.

Creo que, realmente, ambas acepciones pueden coincidir en varios de los gobiernos actuales (no quiero citar ninguno, pero seguro que el lector o lectora puede encontrar una buena lista de ellos en sus cercanías)

Para justificar mi denominación de gobiernos de m., dejadme una pequeña reflexión.

En los tiempos que corren (y esto no exonera a tiempos pasados, que no siempre fueron mejores, pero “… dejemos a los troyanos que sus males no los vimos, ni sus glorias”) la composición de los gobiernos que nos rodean deja bastante que desear en cuanto a cualificación y capacidad.
Hubo un tiempo (no tan lejano) en que reyes y gobernantes varios pasaron a la historia por su capacidad de engrandecer sus países (en detrimento de otros, claro). Así Pericles, Julio César, Felipe II, Napoleón, Abraham Lincoln, Winston Churchill, eran, y son discutibles en cuanto a sus ideales y actos, pero no serían nunca catalogados como “kakos” o “kakis” . No eran los más incompetentes o los peores de su tiempo y lugar.

Pero esa época ha cambiado. Los políticos actuales no tienen como ideales el MAGA (cámbiese por el país correspondiente), o similar (aunque lo declaren así para ganar las elecciones). Sus intereses parecen rastreros (y sus acciones lo corroboran). La mayor parte van a sacar provecho propio, que no pudieron sacar en su actividad profesional. A ganar dinerito y poder (es decir más dinero) con sus marrulleos. A desatar su envidia hacia aquellas personas que pueden hacerles sombra, sean de los partidos contrarios, o del suyo propio.

A este respecto quisiera comentar una anécdota, apócrifa y seguramente falsa, referida a Winston Churchill. Un joven, recién elegido para el parlamento, se confesaba a Sir Winston: “Qué emoción estar sentado frente a nuestros enemigos en el parlamento”. A lo que Churchill replicó: “No se confunda usted, joven. Los que está sentados enfrente son sus adversarios, sus enemigos se sientan detrás de usted”.

Pues bien, parece que estas figuras que mencionábamos se han extinguido, como los dinosaurios. Solamente quedan pequeños mamíferos egoístas, e incompetentes. La mayor parte de los partidos políticos ha rascado hasta el fondo la paellera y ya no queda mas del “socarrat”, sino sólo lo más quemado, incomible. La m.

O como decían en “Apocalipsis now” (tomado literalmente de “El corazón de las tinieblas”, de Joseph Conrad): “El horror. El horror”

Publicado por Manu Barandiaran

Profesor emérito de la Universidad de País Vasco

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