La Inteligencia Artificial y el Ministerio de la Verdad

Mucha gente, incluido algún premio Nobel reciente, han alarmado ante las perversas aplicaciones de la IA, sobre todo en su uso para propaganda política y engaño en general de la crédula población. Como muestra la imagen de portada (sacada de un periódico mejicano), la calidad técnica de las imágenes de IA es tal que la falsificación no es detectable por fallos técnicos. En este caso, sin embargo, la falsificación es tan burda desde el punto de vista conceptual, que salta a la vista que la imagen es falsa.

Pero no hace falta recurrir a la IA para falsificar fotos y engañar al pueblo. La técnica existe desde que se inventó la fotografía y ha sido utilizada políticamente infinidad de veces.

Quizá el mejor ejemplo de tergiversación de imágenes y noticias es la que describe (basándose en su propia experiencia en la Guerra civil española) Orwell en su libro “1984”. Orwell habla del “Ministerio de la verdad”. Dicho ministerio se encargaba de reescribir constantemente la historia con las “correcciones” dictadas por el “Gran Hermano”, líder de la distópica sociedad que se suponía reinaba en 1984,  

No cabe duda de que el “Gran Hermano” es un personaje inspirado por Stalin, máximo artífice de las falsificaciones gráficas en la Unión soviética. Para ejemplo esta fotografía

Stalin, paseando junto al Canal de Moscú,

Esta es una de las más impresionantes de Stalin. En principio no lo parece, pues simplemente se ve a Stalin, paseando tranquilamente junto al Canal de Moscú, con unos altos cargos de la Unión soviética. Es lo que no se ve lo que la convierte en una imagen espeluznante.

La foto original, donde también aparece Nikolai Yezhov,

La foto original mostraba a Nikolai Yezhov junto a Stalin. Yezhov fue jefe de la policía secreta soviética, y, desde 1936, supervisó las famosas “purgas” de Stalin, en las que la mitad del estamento político y militar soviético fue encarcelado y/o fusilado. Pero, como era típico de Stalin, Yezhov cayó a su vez en desgracia, víctima de su paranoia sobre la deslealtad, y fue ejecutado en 1940. Además, fue «erradicado» de la memoria nacional soviética mediante la censura, para lo que, entre otras cosas, se borró su imagen del retrato original.

Esto demuestra lo inquietante que puede ser la tergiversación de la historia, especialmente cuando se hace mediante fotografías. ¡Una imagen dice más que mil palabras!.

Pero quizá la más famosa manipulación de imágenes en la Unión soviética es la de la siguiente figura, que data de 1920. En ella, Lenin arenga al ejército rojo y se ve a León Trotsky y Lev Kamenev, que acompañan a Lenin, en la escalera de subida a la tribuna (arriba)

Fotos de la arenga de Lenin al ejército rojo, con (arriba) y sin Trotsky y Kamenev (abajo)

Cuando ambos cayeron en desgracia y fueron asesinados por Stalin, desaparecieron de la foto (abajo), que fue publicada con motivo del 10º aniversario de la revolución, hacia 1928. Obsérvese que la cartera (¿de Lenin?) permanece en la foto una vez “puesta al día” o “mejorada” por Stalin. Incluso, fijándose mucho, se ve que también se conserva parte de la imagen del brazo derecho de Trotsky, aunque queda muy disimulado.Aunque en la URSS, no existía exactamente el “Ministerio de la Verdad” Orwelliano, su labor la llevaba el Comité Central de Propaganda, que ejercía un control total sobre la prensa, la radio, el cine y otros medios de comunicación. También había un Comité de Estado para la Televisión y Radio especialmente dedicado a estos dos medios en particular.

Las fechorías de Stalin se pueden condensar en la siguiente serie de fotos, en que van desapareciendo personajes (al tiempo que desaparecían también en la vida real) hasta que Stalin se queda sólo.

Stalin se queda solo en la fotografía tras “purgar” a todos sus colaboradores

Estas manipulaciones no eran exclusivas de la URSS. En el III Reich también se manipulaba la “verdad”, a través del ministro de propaganda Joseph Goebbels, pero no he conseguido fotos tan ejemplares como las de Stalin. Cierto es que tuvieron mucho menos tiempo para perfeccionarse en la tarea, aunque se sabían muy bien la teoría, y se basaban mucho más en el encendido verbo del Fürer y del propio Goebbels, que en las fotos trucadas.

Joseph Goebbels, ministro de propaganda del Reich

He aquí los 11 principios de la propaganda nazi creados por Goebbels y utilizados intensamente:

1.- Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo.

2.- Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo.

3.- Principio de la transposición. Cargar los propios errores o defectos al adversario, respondiendo el ataque con el ataque. (“Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”).

4.- Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en una amenaza grave.

5.- Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

6.- Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas sin fisuras ni dudas”. De aquí viene la famosa frase: “Una mentira que se repite mil veces, acaba por convertirse en verdad”.

7.- Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8.- Principio de la verosimilitud. Construir argumentos (¿bulos?) a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9.- Principio de la silenciación. Callar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10.- Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; hay que difundir argumentos que puedan arraigar en dichas actitudes primitivas.

11.- Principio de la unanimidad. Convencer a mucha gente de que piensa “como todo el mundo”, creando la impresión de unanimidad o “pensamiento único”.

¿Os suena a algo?

En cuanto a fotos, la única que he encontrado incluye la desaparición del propio Goebbels. No se sabe por qué, pues Goebbels fue el más fiel a Hitler, encerrándose con él en el búnker y matando a sus propios hijos y suicidándose él mismo y su mujer, cuando lo hicieron Hitler y Eva Braun.

Goebbels desaparece misteriosamente de una foto en casa de la cineasta Leni Riefenstahl en 1937.

¡Y todo esto sin IA!, solamente con la Inteligencia “natural” de algunos.

Publicado por Manu Barandiaran

Profesor emérito de la Universidad de País Vasco

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